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Karaoketaxi

Eran cerca de las ocho de la noche cuando decidimos tomar un taxi para regresar a casa. La pequeña de cachetes grandes, quien se comporta como toda una señora a pesar de tener solo 18 años, sorprendió a uno de los taxistas como solo a ella se le puede ocurrir. "Oiga, mijo, usted nos va a poner a cantar dentro del carro o qué? ", fueron sus palabras después de pillar al taxista intentando esconder un micrófono. A penas la escuché decir eso, no pude aguantar y solté una de mis mayores carcajadas en plena calle de Medellín. Pensé que todo quedaría ahí, pero no fue así. Efectivamente, el taxista llevaba un gran secreto dentro de su vehículo. Tenía nada menos que un minikaraoke con efectos especiales listo para ser explotado al máximo. Entramos al taxi y ella no se quedó callada. "Hay no, mijo, usted sí que está preparado. Vamos, empiece, empiece", dijo la pequeña de cachetes grandes dándole también la dirección del lugar donde nos tenía que dejar. El taxista, que por ...

¿Estás listo para bailar?

No sé bailar, confesaste mientras tu voz se hacía más delgada de lo normal. Me perdí tu expresión cuando lo dijiste, pero pude imaginar tu rostro avergonzado. El tiempo ha cambiado, y a pesar que ahora tu cabeza se llene de preguntas sobre el regalo de esta nueva vida, no te asustes y aprende a bailar. Si no sabes cómo empezar, recuerda que el mejor instrumento para deleitar con música a tu espíritu, es tu sonrisa. Aprende a utilizarla en todo tiempo, pues ese gesto de humildad hace que los momentos difíciles se conviertan en disfrute, y sobre todo, gratitud. Creo que no me equivoco al decir que eres tan sencillo como los mejores momentos por los que uno pasa, y muchas veces, sin darse cuenta. Son varias cosas las que me llevan a apreciar tu vida, tu amistad, tus palabras, y ahora tu historia. ¿Cómo fue que llegamos a invitarnos a conocer más de nosotros sin siquiera vernos tanto? Es extraño, realmente extraño, pero sucedió. Siento que te conociera desde pequeña y hasta curiosament...

Vestido floreado

Ella despertó al fin. Todos esperaban en silencio, casi ni se les oía respirar. ¿Qué pasa? dice ella. Nadie contesta, todos seguían en el mismo estado. Se levantó del suelo, miró lo que traía puesto, y esbozó una sonrisa. Era el vestido floreado que su madre le obsequió cuando cumplió 13. ¿Aún me queda? se preguntó extrañada en sus adentros. Se colocó las sandalias y luego su mirada se clavó en la extraña ventana que estaba hacia su derecha. Era más grande de lo normal, cuadrada y profunda como el grosor de un malvavisco gigante. Tenía ganas de ir y sentarse en ella, pues aparte de ser espaciosa, tenía apariencia de ser esponjosa y cómoda. Avanzó unos tres pasos y miró a través de la misteriosa ventana, asomando solo un poco su cabeza. No se atrevía a acercarse más, pues lo que veía lograba asustarla. Se veía ella misma caminando de la mano de alguien. Era pequeña, de cabellera larga y ondeada. Curiosamente llevaba puesto el mismo vestido floreado que ella lucía en ese preciso instan...

Te puedo ver

Se siente bien volver a verte. Ya había olvidado cómo era ese dolor de estómago a causa de tus ocurrencias. Cualquiera pensaría que tú y yo estamos locos, sí como diría Chaparrón en Chespirito. ¿Será que ya hemos perdido la cabeza? Seguro que sí, pero al parecer las mejores personas lo han hecho. Míranos, sólo somos dos personas disfrutando de la vida y del amor que poco a poco se ha ido contaminando con el tiempo. Quizás no podamos saltar y correr como lo hacíamos antes, pues nuestra resistencia ya no es la misma, pero el escucharte contar con tanta emoción nuestras historias de cuando éramos jóvenes hace que mi corazón siga teniendo la certeza que la vejez aún no ha llegado a nuestras vidas. No has cambiado nada. Eres el mismo chico desenfrenado, pícaro y curioso que un día se acercó a mi sitio para preguntarme si me gusta la luna cuando se pone toda rellena y redonda en el cielo. Te dije que sí, sonreíste y regresaste a tu asiento. Fue tan extraño que desde ese día te ame....

Una y no otra vez cara de pez

Caminaba muy despacio para no llamar tu atención. Casi ni respiraba. Mientras más me acercaba a mi meta, mi corazón se preparaba para gritar en silencio. Todo marchaba bien, según los testigos, pero una vez que a alguien se le ocurrió pronunciar mi nombre de manera más que exagerada, todo se vino a lo más profundo del mar. Heme ahí empapada de sudor y envuelta en un sin fin de emociones.  ¿Por qué?, me cuestioné en mis adentros. Sólo atiné a voltear en cámara lenta y lograr esbozar la sonrisa más cálida que mis labios hayan podido dibujar. Me miraste, cogiste tus cosas, te levantaste y corriste hacía a mí. ¿Sigues siendo tú? ¿Estás allí adentro? Te pregunté pero nunca respondiste con palabras. Me tomaste de las manos y te robaste nuevamente lo que mi mirada guardaba celosamente. Sabes lo desnuda que me siento cuando tus ojos no se apartan de los míos. Pero no, no podía volver a ser parte de aquella historia que nunca existió. Aquí los telones no existen. Tu rostro terminó ru...

Te vi alguna vez

Tanto tiempo ha pasado desde aquella vez en 'Brujas'. Me acuerdo tu primera impresión al verme, no sé si te sonrojaste o simplemente sonreías en tus adentros. Es algo que nunca sabré, pues no eres una persona que deje salir con frecuencia sus sentimientos. Con esto no quiero decir que sea algo malo, pero a veces debes tener mucho cuidado con eso; las personas, como yo por ejemplo, pueden pensar que el miedo ha ganado la batalla y por ende, ha opacado la hermosura del ser que un día se presentó de la nada. Así es como recuerdo todo, de hecho, siempre pensé que después de aquel día, jamás volvería a toparme con tus redondos y grandes ojos. No sé si ahora estés leyendo esto, pero después de haber borrado cada letra escrita en aquel cuaderno azul, me es sorprendente que sigas interesado en mis palabras. Sé que era importante para ti, pero créeme, para mí lo fue aún más. Te preguntarás por qué. Es simple, las hojas en las que escribías eran aquellas pequeñas partículas de algo ...

Una nueva historia

No hay nada mejor que verte recorriendo el 'mundo' solo con el poder de tu corazón. Si te ha pasado alguna vez, debes sentirte privilegiado... La hermosura del día hace a que quiera regresar por el mismo camino un millón de veces. Hace más de diez años que paso por el mismo lugar y recién puedo ver que los árboles se vuelven cada vez más viejos con el pasar de los tiempos. Creo que el aire es bendito y considero que es el mejor acompañante para todo, pues  sin darte cuenta, su refrescante aliento ya te está besando el rostro sin pedirle permiso a nadie. El bus corre sin parar y mi corazón está a punto de detenerse, no sé si sea bueno, pero me siento maravillada. Hoy he decidido amar la vida, pero de una manera distinta. El viento sopla cada vez más fuerte y las historias no dejan de contarse solas. A veces no sé con qué final me encuentre hoy, pero siempre termino bailando de la risa. Así es, como aquel pequeño cuento de la luna grande y 'redondota' que apren...