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No despertaré.

Qué perfectos los alrededores del bosque, los animales desbordando libertad en sus ojos y en especial, aquellos robles arrojando hojas de felicidad y esperanza. No veo la hora de recorrer cada espacio y rincón escondido de aquel maravilloso lugar guarda consigo. A penas empiezo a dar algunos pasos y ya me encuentro con el sonido crujiente de aquella hoja sensible al contacto, es realmente especial sentir la naturaleza en su magnitud cubriendo tu rostro acompañado del más puro viento helado y refrescante.

Mientras admiro aquélla obra de arte, mi corazón solo puede latir cada vez más fuerte, nunca antes me había sentido parte de un lugar tan bello como ese. !Gracias Dios!, es perfecta tu creación, tus colores, tus texturas y tu fragancia; a lo lejos veo un horizonte pintado de crayones especiales, ¿será que también te has dado el tiempo de pintarlo?, pues, déjame expresarte lo orgullosa y enamorada que me has dejado...

Algo me dice que no puedo llevarme el bosque a casa, ¿será que me puedas hacer regresar algún día?, ya se hace tarde y al menos quiero tener la esperanza de volver pronto a donde creo pertenecer y ser libre como aquellos dos pajaritos sonriéndonos en el cielo.


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